Hoy me hubiera gustado contaros cómo conseguimos una medalla en un campeonato de España, qué cosas hemos hecho bien y lo satisfactorio que es el resultado de un trabajo bien hecho. Dado que el resultado esperado no se produjo cuando Cristina decidió retirarse en kilómetro 5 del Campeonato de España de 10km en ruta, me parecería poco respetuoso hacia los lectores más fieles no contaros cómo se pierde una medalla cuando todo apuntaba a que era posible. Así que hoy toca explicar las cosas que se han hecho mal, los errores que hemos cometido y las lecciones que sacamos de todo esto. Disculpadme pero hoy toca un buen tocho.

Campeonato de España de 10k

Imagen de Sergio Rivas en Facebook

Desarrollo general de la temporada

Cristina sufre en febrero-marzo de 2014 un episodio de hipotiroidismo leve a tenor de las analíticas pero bastante violento a nivel sintomático, que la tiene más de un mes tirada en un sofá, fatigada de un simple paseo con el perro e incapaz de poder siquiera concentrarse en el estudio. En mayo de 2014, prácticamente hace un año, empezamos a entrenar (por decir algo) de manera muy suave, con rodajes a 5′ que cuestan un infierno y con el peso disparado como consecuencia de la enfermedad. No hay objetivos, simplemente ir progresando en relación a lo que el cuerpo vaya asimilando. En junio estamos haciendo 40-60 km/semana y en julio vamos progresando a 60-80 km/semana. El nivel en julio es, por poner los entrenamientos más representativos, 4×1500 (en pista) rec: 2′ a 3:40/km con percepción del esfuerzo de 10 sobre 10 y 10×400 (en pista) rec: 1’30» a 1:18-1:16 con percepción del esfuerzo 10/10. Seguimos entrenando con algunos altibajos, pero en agosto consideramos que de seguir la progresión y con el tiempo que tenemos por delante el Cto. de Europa de Cross sería algo por lo que pelear. Sin embargo, en septiembre-octubre nos estancamos bastante y decidimos quitarnos de la cabeza esta idea, dado que no pronostico alcanzar el nivel suficiente para noviembre-diciembre. La temporada de Cross transcurre con normalidad, con carreras mejores y peores, destacando el Cross de Itálica, el Cto. de España por clubes y el Cto. de España individual, donde ya comenté lo satisfactorio del resultado en este análisis. Pero el objetivo final de la temporada era el Cto. de España de 10k en Albacete el 18/04 y dar punto y final a un año de entrenamiento el 10/05 en el Cto. de España de 1/2 Maratón, con las ilusiones puestas en la consecución de una medalla en ambas carreras.

Las últimas semanas

Creo que la medalla era un objetivo realista ya que en el Cto. de España de Cross logramos quedar delante de la que al final fue 2ª en los 10k, Nuria Lugeros, y en Laredo estuvo muy cerquita de la que fue vencedora en Albacete, Paula González, en una carrera donde Cris no estuvo al 100%. Además, los mejores entrenamientos de la temporada los estábamos consiguiendo en estas semanas previas al 10k, por lo que yo veía una lucha por la victoria entre Azucena Díaz, Paula González, Nuria Lugeros y Cristina, más 4-5 atletas más peleando por el podio como Isabel Checa, Marta Esteban, Marisa Casanueva, Raquel Gómez o Sonia Plaza entre otras. Carrera interesante sin duda.

Tras el Cto. de España de Cross y el intento fallido de marca personal en los 10k de Laredo, nos quedaban 4 semanas exactas hasta el Cto. de España de 10k. Hemos encontrado un buen equilibrio con Cristina entrenando 2 semanas de manera intensa alternadas con 1 semana con menos carga, pero decido hacer 3 semanas fuertes para recuperar bien la misma semana del Cto. de 10k, y las 3 restantes hasta el Cto. de 1/2 Maratón entrenar con más moderación con pocos pero muy específicos entrenamientos y hacer un buen tapper.

Las dos semanas posteriores a los 10k de Laredo (semanas 13-14 de la imagen superior) realizamos los mejores entrenamientos del año, un volumen en torno a las 10:30h de entrenamiento con unos 130km de carrera cada semana. La semana 15 teníamos previsto realizar un carga similar y bajar la semana 16 del Cto. de España de 10k, pero esa semana 15 el jueves sale un entrenamiento fuera de ritmos, le pido a Cristina que se pare pero decide terminarlo más despacio porque prefiere no quedarse con la sensación de no haber hecho el trabajo. Viernes descanso total y le indico que el entrenamiento exigente del sábado lo pasamos al domingo para que recupere mejor. Finalmente decide hacerlo el sábado creyendo que con un día de descanso completo estaría recuperada al 100% y porque un entrenamiento tan largo y exigente (ritmos específicos de 1/2 maratón) prefería hacerlo con el resto del grupo de entrenamiento y no sola el domingo. Me parece bien. Sin embargo, a los 3-4km de iniciar el entrenamiento se detiene, con las mismas sensaciones que tuvo esta carrera, por lo que decidimos tomarnos ya desde ese día la semana muy light, alternando descanso con rodajes cortos y un fartlek fácil. No es suficiente para recuperar y el sábado en Albacete abandono en carrera, situación poco habitual en Cristina. En ese mismo momento decido terminar la temporada, no seguiremos entrenando para la 1/2 maratón aunque sí que acudiremos para completar equipo de cara a la clasificación por clubes. Empieza un periodo de transición donde buscaremos los próximos objetivos.

Diagnóstico

Visto con cierta perspectiva, creo que hemos llegado a lo que se conoce típicamente por «estar pasado de forma». Hemos hecho un buen Cross, los mejores entrenamientos tras este, pero nos hemos pasado de rosca llevados quizá por la euforia de ver que el cuerpo respondía bien ante cada nuevo incremento de carga. Llevamos entrenando más de 11 meses de forma continua y si bien los inicios fueron con cargas muy bajas, para su estado en ese momento eran igualmente cargas fuertes. No se puede estar tanto tiempo creciendo y creciendo, y aunque me gustaría tener información más objetiva acerca de lo que está pasando en su organismo, interpreto que ya hemos tocado techo, toca parar y empezar un nuevo ciclo habiendo subido un escalón.

Aprendizajes

  • Lo más importante que creo haber aprendido es que si hay una palabra con la que definir el cuerpo de Cristina es «sincero». Sincero porque cada vez que nos ha dado señales de fatiga o malestar y las hemos ignorado hemos terminado pagando las consecuencias. Es matemático. Es difícil distinguir entre la fatiga normal del entrenamiento y la fatiga que se va acumulando y puede llevar a superar la delgada línea que separa la sobrecarga del sobreentrenamiento. En su caso, las señales que nos manda su organismo suelen nítidas y honestas por lo que trataremos de hacerle más caso a eso y menos a la planificación del entrenamiento.
  • Relacionado con esto último, creo que debo ser más autoritario en el entrenamiento ya que analizo de forma más objetiva estos síntomas de fatiga que la propia Cristina, cuyo sistema de autoengaño tiende siempre a querer más y más, y no siempre acepta el descanso como opción. Aunque el entrenamiento es un consenso entre ambos, mi opinión debe empezar a valer x 2 en la pista, al contrario de lo que sucede en casa.
  • Hemos conseguido afrontar las carreras con un estado mental excelente, con los nervios normales pero con tanta humildad como ambición, centrándose en una misma y corriendo de manera fluida , valiente e inteligente. Incluso en las carreras donde el cuerpo no ha respondido, mentalmente las ha planteado de manera brillante.
  • En las competiciones no sólo cuenta como carga la distancia y el ritmo, hay que multiplicar el impacto de la competición x 2 dado el esfuerzo mental que suponen los días previos, el viaje, el trabajo de concentración antes y durante la carrera y el disgusto que te pillas si las cosas no salen bien. No hay que ignorar este stress y pensar que el lunes empieza una semana normal (al menos en una atleta tan temperamental como Cristina)
  • Gracias a la ayuda de Aritz Urdanpilleta y Anna Sauló de Elikaesport hemos aprendido a alimentarnos mejor. Al no conseguir regresar a su peso óptimo de competición tras el hipotiroidismo con nuestros propios conocimientos, recurrimos a ellos y nos han enseñado muchísimos sobre la alimentación para entrenar y competir. Aún así, en ningún momento hemos llegado a acercarnos a ese peso óptimo porque con sus precedentes de desajuste hormonal esto se antoja un proceso largo, que llevará meses, lo cual también nos da la confianza de que todavía tenemos mucho margen de mejora. También saco algunas conclusiones, y es que creo que para una atleta esté fina (mujeres, los hombres lo tenemos más fácil) para competir es necesario que se cumplan alguna de estas 3 premisas:
    • Un buen entrenamiento, buena alimentación y mucha, mucha paciencia.
    • Una genética «agradecida»
    • Tomar algo más que vitaminas. Ojo con esos cambios espectaculares en 3-4 semanas de cuerpo normal a piel pegada al músculo, eso huele a goma quemada.
Además, termino satisfecho porque aunque no hayamos cuajado unos buenos resultados, encadenar un año entero sin enfermedades ni lesiones, con entrenamientos que ni siquiera soñamos al empezar y con un buen equilibrio emocional nos hace afrontar una nueva etapa con ilusión y esperanza, y ese es el motor que nos mueve.
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