En ocasiones, la competencia está vista como algo intrínsecamente negativo. Creemos que la competición en el deporte no es buena para los niños, sentimos envidia cuando nuestra competencia profesional hace cosas extraordinarias, cuando nuestros compañeros de clase sacan mejores notas, cuando ascienden a un compañero de trabajo, cuando ponen de titular un compañero de equipo y atribuimos la culpa de la trampa y la corrupción a la competencia desmedida, ya sea en el deporte, en los negocios o en la vida.
La competencia siempre ha existido, existe y seguirá existiendo, desde lo más básico del reino animal hasta en el comportamiento más sofisticado del ser humano. Es algo natural, inevitable. El problema de la competencia surge cuando no viene acompañada de unos VALORES. Entonces el problema no es la competencia, es la EDUCACIÓN.

Practica la competencia sana

En mi opinión, la competencia es una pieza más (indispensable) del motor de la excelencia. Uno puede desear superarse siempre a sí mismo, pero cuando tienes alguien al lado que persigue tus mismos objetivos se convierte en una referencia, un estímulo más que adecuadamente gestionado nos impulsa a ser mejores en cualquier ámbito. La competencia nos ayuda a:
  • pensar diferente
  • esforzarse más
  • trabajar mejor
  • cooperar
  • aprender
  • respetar
  • innovar

Esto es lo que aporta la competencia. No seas simplista y no caigas en el error de fijar tu línea de éxito o fracaso en lo que hace tu competencia. El éxito es lo que tú haces, independientemente de los demás. Pero aprovéchala para mejorarte.

Mi caso

Para mí hubiera sido estupendo terminar mi carrera, volver a mi pueblo siendo de los pocos entrenadores licenciados de los alrededores y montar mi negocio de entrenamiento allí. Un mercado pequeño pero con escasa competencia. Creo que no hubiera tenido problemas para ganarme la vida, pero sin duda lo que me ha llevado a sacar mi mejor versión día a día es diseñar un negocio a nivel nacional, compartiendo mercado con otros cientos de entrenadores que realizan una labor extraordinaria. Esto me ha llevado a:

  • estudiar lo que hacen los demás entrenadores y a tratar de ofrecer un servicio, no sé si mejor, pero sin duda trato de que sea diferente y que mejore año a año.
  • aprender continuamente de 0tros profesionales a través de conferencias, cursos, artículos o conversaciones personales.
  • también a mostrar las claves de mi trabajo y aportar mi experiencia cuando cualquier otro entrenador me lo ha pedido.
  • a establecer alianzas y colaborar con otros entrenadores.
  • a valorar continuamente la satisfacción me mis deportistas, ya que si no están contentos tienen mucho donde elegir.

Quizá la competencia es lo que me ha permitido permanecer continuamente incómodo y superarme cada día. Al fin y al cabo, cuando somos muchos trabajando así los principales beneficiados son los deportistas.

No puedes conectar los puntos hacia delante
Si yo tuviera...