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Cada temporada entre los cientos de competiciones que disputan los corredores que que entreno hay tres objetivos que se repiten constantemente: el Maratón de Madrid, la Marató i Mitja Castelló Penyagolosa y el Maratón de Nueva York. Ahora mismo estamos en la cámara de llamadas para el TCS New York Marathon, mis chicos descansan en los hoteles de la ciudad y apaciguan los nervios haciendo algunas compras con familia o amigos por la ciudad.

Hoy me gustaría dar un pequeño empujón a esos valientes que han estado luchando durante meses, no para sólo para preparar el maratón, sino también para mantener el ritmo laboral y familiar, sortear las lesiones y superar los baches que han ido apareciendo.

Javier es uno de los primeros atletas que tuve oportunidad de entrenar cuando empecé en 2009. Es la cuarta vez que le preparo para el maratón de Nueva York (2009-2010-2013-2014), siempre igual: hace la temporada de ciclismo, cuelga la bici en julio y en agosto hacemos unas pocas semanas de adaptación a la carrera y a darle caña hasta NY. Con 53 años actualmente, cada edición ha corrido mejor, y en esta ha realizado mejores entrenamientos que nunca. El tiempo no pasa por él y auguro un marca muy cercana a 2h50′. Metódico y muy consistente en los entrenamientos, el trabajo realizado es una garantía para alcanzar su objetivo.

Claudio es un hombre intrépido, entregado a su familia y sus proyectos, saca tiempo y fuerzas de donde no existen para hacer unos kilómetros entre sus múltiples viajes intercontinentales. Su mujer le regaló un pack de entrenamiento para el maratón (eso sí es amor) y dio conmigo. Ya tiene varias experiencias con el maratón, pero esta vez quizá lo afronte con más confianza por haber logrado una buena continuidad y haber batido recientemente su marca en 10k. Valor le sobra para atacar implacablemente su marca.

Laura es la más novata (e inconsciente), la conocí hace aproximadamente un año cuando la engañaron para preparar el maratón de París sin apenas experiencia. El experimento salió bastante bien, además de que disfruta con los entrenamientos. Esta vez, se ha dejado engañar de nuevo para correr en Nueva York, con un poco menos de tiempo, pero con los buenos entrenamientos de las últimas semanas y las ganas que le pone, la meta está sin duda al alcance de su mano.

Eugenio es un atleta meticuloso, previsor, curioso e inteligente. Empezó la preparación con mucho tiempo por delante ya que arrastraba unas pequeñas molestias que tuvimos primero que sortear. Conseguimos controlarlas y durante unas semanas estuvo realizando unos entrenamientos fantásticos que nos llevaban a pensar en poder conseguir su objetivo. Sin embargo, un golpe en la rodilla poco a poco empezó molestar más y a truncar su sueño, hasta que las pruebas diagnósticas nos hicieron interrumpir el entrenamiento y su buena progresión. Eso sí, el viaje no se lo quita nadie y la emoción de tomar la salida tampoco. Esta es la cara amarga del maratón, siempre está ahí.

Estas son unas breves historias de las miles que se darán cita este domingo. Porque si hay algo seguro, es que detrás de cada runner hay una historia distinta, emocionante, curiosa e inspiradora.

Saltarse entrenamientos
Pequeños hitos