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En general no me gustan en exceso acudir a las galas, presentaciones y demás «saraos» que suelen organizarse en torno a proyectos y eventos del atletismo y el running. Me gusta más la acción: correr, entrenar, aprender, enseñar… Sin embargo, la pasada semana recibí una invitación de un buen amigo para la rueda de prensa del circuito de carreras de 10k Rexona Street Run, y sin dudarlo acudí a la Terraza del Centro Comercial del Edificio ABC en la Calle de Serrano para ver cómo se movía este proyecto y aportar cuanto se necesitara de mí.

Rueda de prensa Rexona Street Run

Pablo Villalobos, Juan Carlos Higuero, Jorge Fernández, Amaya Sanfabio y Tamara Sanfabio

A pesar de que el tiempo no nos mostró sus bondades, nos reunimos allí entrenadores y atletas profesionales, aficionados al running y la blogosfera y diversos directivos y personal de prensa y márketing, tanto de las federaciones madrileña y española como de las empresas colaboradoras, entre ellas el principal impulsor, Rexona.

Más allá del evento evento en sí y de lo que supone a nivel técnico el propio circuito de carreras, lo que realmente me ha sorprendido ha sido ver un spot de televisión en una cadena nacional anunciando el evento. Las «carreras populares» anunciadas en televisión. Guau. Quién me iba a decir a mí hace unos años que esto iba a cobrar tal relevancia en la sociedad, que las marcas iban a invertir en ello y que los medios se harían eco de ello hasta el punto de que están empezando a producir programas sobre running.

Habrá algún purista nostálgico que añore los tiempos en que solo unos locos salían a correr con unas zapatillas de tenis, calcetines blancos hasta media pantorrilla, pantalones cortos y camiseta de algodón. No obstante, y a pesar que la mercantilización del sector le quite algo de «encanto» a esto del correr, creo que es un hito para la profesionalización del sector deportivo. Creo que es una oportunidad  que abarca distintas facetas como:

  • Mejores prestaciones y servicios para el corredor. Tener el aval de una gran marca y una federación (recordemos que todas las carreras están homologadas) es una garantía, o al menos otorga el derecho a los participantes a exigir una buena organización y unos buenos servicios.
  • Mayor financiación para las federaciones. Un aspecto que es necesario potenciar con total urgencia es la financiación privada y la promoción de nuestro del Atletismo, y esta es una vía que bien gestionada puede aportar mucho a las federaciones. Si a través de este tipo de proyectos pueden obtenerse recursos para el Atletismo, dar visibilidad a nuestros atletas de élite y romper esa brecha entre el aficionado a correr y el Atletismo, chapeau.
  • Un buen escaparate publicitario para las marcas. Un público tan masivo y tan fiel a este estilo de vida es ideal para que las marcas desarrollen sus productos y promociones.
  • Una oportunidad de negocio para otros profesionales del sector. Aparte de estas tres patas del negocio, existen muchos profesionales que, como yo, vivimos de manera indirecta de estas carreras y la afición por correr. Las tiendas de calzado y textil, fisioterapeutas, entrenadores, podólogos, empresas de cronometraje, medios especializados, etc, se benefician de estos eventos.
  • Mayor difusión, mayor cultura del ejercicio y buenos hábitos para la población general. En efecto, el estilo de vida sana, el ejercicio, la buena alimentación y todos los mensajes que pretenden transmitir a través de este proyecto aportan una información valiosa que favorece unos buenos hábitos para la sociedad.

Desde luego, correr ya no es algo de unos pocos. Y a mí (romanticismo aparte) me alegra saber que este tipo de proyectos suponen un impulso para mi sector.

Individualizando el entrenamiento
El miedo a la competición