Seleccionar página

¿Por qué talonamos cuando corremos?

No lo sé. Desconozco la verdad absoluta acerca de este asunto, pero desde mi formación y mi experiencia como entrenador y como diseñador de estudios biomecánicos de la carrera, voy a tratar de hacer una aproximación a los motivos por los que adoptamos una determinada forma de correr.

Variables que determinan la forma de correr

Existen numerosas variables que determinan nuestra forma de correr, entre ellas:

  • Antropometría: Talla, peso, distribución de la masa, Longitud de segmentos, etc.
  • Capacidades físicas: Fuerza (máxima, reactiva, explosiva…), resistencia, flexibilidad, velocidad.
  • Caracterísiticas de nuestros tejidos: Resistencia a la tensión, orientación de la fibras, capacidad de elongación, elasticidad.
  • Aprendizaje: Patrón de movimiento aprendido, tiempo de práctica, grado de interiorización/automatización del gesto.
  • Entorno: Superficie del terreno, calzado.

Una cuestión de economía

Nuestro cuerpo, más bien nuestro cerebro que es quien recoge y procesa esta información, realiza sus cálculos y envía a nuestro cuerpo las ordenes para realizar un gesto determinado. ¿Por qué «ese» gesto y no otro? Pura cuestión de economía. Estamos diseñado para la supervivencia y, de manera instintiva, nuestro cerebro tratará de encontrar la forma de moverse que suponga menor coste energético (la energía era un bien escaso a lo largo de la mayor parte de nuestra evolución) y menor daño para nuestro organismo. Ejemplos:
  • Si queremos desplazarnos a 6km/h, podemos decidir andar o trotar, es una cuestión voluntaria y consciente. Cuando hayan pasado 3h, aparezca la fatiga y empiece a desaparecer ese control voluntario de nuestro gesto, nuestro cuerpo adoptará la forma que menor coste energético tenga para él.
  • Si nos duele una rodilla, tenemos un sistema nervioso que manda señales de dolor, lo cual nos hace cojear. Cojear es proteger la zona dañada de cargas excesivas, el cuerpo adopta esa forma por seguridad y para evitar daños mayores.

La supervivencia por encima de todo

Imaginemos el mismo caso de dolor en la rodilla, pero ahora aparece un león a la vuelta de la esquina. Nuestro cerebro interpreta que merece la pena destrozarse la rodilla si a cambio salimos vivos del encuentro. La economía se va al garete, ya sabéis, prima la supervivencia. Desatará una reacción hormonal, se producirá una descarga de adrenalina y seremos capaces de correr los 100m más rápidos de nuestra vida, lesionados y sin calentar.

Si el cuerpo ya es eficiente, ¿para qué cambiar?

Buena pregunta. Alguien que talona en el contacto con el suelo es porque, según las variables antes mencionadas, su cerebro interpreta que le resulta más eficiente talonar. Además, cuando más entrenas y repites un gesto, más eficiente se torna. Para mí, no se trata de cambiar la forma solamente, sino que consiste más bien en cambiar las variables. Mejorar nuestras capacidades físicas, trabajar para mejorar las caracterísiticas de nuestros tejidos, programar de nuevo nuestro patrón de movimiento (desaprender y aprender), e incorporar el material adecuado para hacerlo de la manera más adecuada.

Por eso el cambio de técnica es un proceso largo, porque requiere un aprendizaje motriz, una adaptación anatómica y una mejora de la fuerza, resistencia y flexibilidad. Y al principio eso te vuelve muy ineficiente, necesitas más esfuerzo para correr a un ritmo determinado, resistes menos tiempo, provocas sobrecargas en ciertos grupos musculares. Solo con el trabajo concienzudo y el paso del tiempo te vuelves más eficiente. Y no siempre ocurre así, por lo que generalizar sobre lo adecuado de una determinada técnica de carrera y homogeneizar la forma de correr es un error.

Compártelo con tus colegas

También te podría interesar…

Pensar en categorías vs pensar en espectros

Pensar en categorías vs pensar en espectros

Estoy seguro que en los cursos de entrenador te han enseñado la diferencia entre el esfuerzo aeróbico y anaeróbico. Y entre los ejercicios de fuerza máxima y los de potencia. Y entre la periodización tradicional y la contemporánea. Y entre un ejercicio básico y otro...

Coaching Talks #002 – Habilidades comunicativas con Xesco Espar

Coaching Talks #002 – Habilidades comunicativas con Xesco Espar

¿No te ha pasado nunca que te has preparado a la perfección un entrenamiento con el que estabas entusiasmado pero luego no has visto el mismo entusiasmo en tus deportistas? ¿O que has tenido que dar un discurso a tu equipo, a los padres o seguidores, y no se parecía...

20 Comentarios

    • Vicente Úbeda

      Gracias por compartir este blog, lo seguiré con interés.

      Responder
  1. luciano pappa

    escrevo em portugues que talvez seja mais parecido com espanhol que italiano. sou um treinador italiano.
    a tecnica de corrida è RELATIVA. alem das outras causas de relatividade, a tecnica varia em funçao da VELOCIDADE. quanto mais a velocidade diminui, mais talonamos… isto è normal, natural, conveniente, economico!
    nenhum sprinter talona… ao contrario 85% dos maratonistas de elite talona (em competiçao… porque em treinamento a % aumenta) e eu quero ver alguem dizer para kimetto ou tadese que eles correm errado!

    Responder
    • Vicente Úbeda

      Hola Luciano! Es un placer tenerte aquí. Disculpa pero solo domino el español, así que espero que nos entendamos.

      Estoy totalmente de acuerdo que la técnica es individual y dependiente de muchos factores, aquí trato de explicar como creo que influyen esos factores. Está claro que un atleta adquiere una técnica y se vuelve muy eficiente con esa técnica, en ocasiones es mejor mantenerla que tratar de ajustarse a un modelo ideal.

      Gracias por tu comentario.

      Responder
  2. dani

    Para mi un factor determinante de «talonar» o no es la posición de la cadera. Además de el tema de la amortiguación del calzado que ya ha salido.
    Correr «talonando» produce un efecto de frenado en cada contacto. Esta entrada de talón viene directamente relacionada con una posición en anteversión de la cadera, es decir generando la típica curva en la zona lumbar. Por el contrario si provocamos una retroversión de la cadera (rotar hacia detrás la pélvis) automáticamente conseguimos una carrera más circular con una menor perdida de velocidad al contacto con el suelo. Jacques Piasenta creo que fué el primero en divulgar éste concepto con sus dibujos de carrera anterior y posterior. La dificultad está en mantener esta posición de la cadera durante el tiempo que dure la carrera. En las carreras de velocidad es fácil de observar esta posición pero Rudisha ha demostrado que también se puede conseguir en carreras más largas. Lógicamente a medida que avanza la distancia de la carrera esta posición de mayor eficacia; ya que se consigue reducir el frenado en el apoyo, se diluye ante otros factores, pero no podemos obviar que si se consigue de forma natural (sin esfuerzo) una carrera con tendencia a ciclo anterior la velocidad del corredor, y por lo tanto las probabilidades de conseguir un mejor tiempo serán mayores. Cómo se consigue? Trabajando el famoso core, pero de forma consciente, de forma estática y por supuesto de forma dinámica.
    Probar algún día en hacer algunas vueltas intentando mantener la cadera en retroversión y buscando apoyos activos (como si quisierais empujar el suelo hacia atrás bajo vuestros pies) veréis que de forma automática la velocidad de desplazamiento aumenta con un menor esfuerzo.

    Responder
  3. Santi Ruiz

    Hola,
    Os dejo mi opinión. Talonar no es necesariamente malo, ya que si estás adaptado a hacerlo y llevas el calzado adecuado, puedes correr bien así. Pero eso es una cosa y otra muy distinta en decir que hemos evolucionado talonando para ahorrar energía. Eso es un disparate, en mi opinión claro. Hemos evolucionado para talonar si, pero desde que existe un tipo de calzado que pesa más por el talón y que enmascara el impacto contra el suelo. Es decir, desde hace ¿40 años? ¿Eso es evolución? La evolución es de millones de años. Si no es por ese tipo de calzado, no talonaría nadie, igual que no talona no un niño cuando aún no ha sido contaminado por el calzado y por la vida sedentaria (pierden la habilidad innata para correr).

    Da igual que seas alto, bajo, gordo o flaco. La forma humana de correr es la que es, aunque cada uno con los años puede adaptarse a correr de diferentes maneras, pero no son maneras naturales de correr del ser humano, entendido este como un animal que ha evolucionado corriendo descalzo o con calzado mínimo protector.

    Saludos a todos.

    Responder
    • Juan R

      Hola, yo estoy de acuerdo con muchos razonamientos, pero también me pregunto por otros. Un niño no talona, pero tampoco habla bien, y tampoco coordina bien sus manos hasta que tiene algo más de 5 años… entonces, cuando empezamos a controlar bien las manos y a hablar bien y a caminar bien es cuando todo está perdido?.
      por favor, entiéndase la ironía, referir algunas cuestiones fisiológicas a si un niño hace o deshace, algunas veces no tiene lógica desde el punto de vista del desarrollo (no de la evolución).

      Y si se utilizan determinados razonamientos, como por ejemplo el niño que no talona reforzando la idea de que talonar es antinatural, debería reforzarse la idea de que hablar bien también lo es, y que coordinar las manos… también etc.

      En fisiología 2+2 no son 4. Pero eso no lo cuentan en las facultades.
      saludos

      Responder
  4. Salvador Espinosa

    Hola,corro desde hace 34 años de 48 años , y vendo calzado técnico desde hace 21 , aparte de las modas pasajeras , el correr de una manera u otra depende de la fuerza para soportarlo . Primero queremos pensar que todos tienen esa fuerza para correr con la parte delantera del pie erguido e inclinado hacia delante durante dos horas. Y que unas zapatillas u otras lo van a solucionar¡¡¡.
    Yo mido 1,70 y no pudo jugar de pivot de baloncesto y si lo hago sera en desventaja . Quiero decir que hay que trabajar la forma de correr y entre el minimalismo o correr descalzo y unas zapatillas de alta gama super amotiguadas hay termino medio , saludos y gracias por compartir tus conocimientos.

    Responder
  5. Vicente Úbeda

    En primer lugar, os agradezco a todos los «comentaristas» vuestras aportaciones, ya que, tras dos años de vida de este blog, es la primera vez que se abre un debate de verdad con preguntas, respuestas, argumentos, aportaciones, dudas… Voy a tratar de responderos a todos.

    Responder
  6. Juan R

    Hola Antonio,
    entiendo tu razonamiento, sobre la cuestión de entrar de talón mira bien mi segundo párrafo anterior. Si la transición tiene los tiempos correctos no debería ser un problema.
    Y respecto a eterno debate sobre el gasto energético, creo que en fisiología del ejercicio se pierde de vista la fisiología natural, y es que somos seres vivos. Por definición en física somos insoportables, es decir, vamos contra la entropía, gastamos energía para mantener un orden en la materia. Cualquier ser vivo, gasta energía y el gasto de energía es el factor que limita la vida.
    Biológicamente hay muchos modelos animales que tiene diferentes estrategias de vida, pero todas conforman el gasto de energía. Aunque todas pretenden reservar el máximo de energía precisamente por su valor para la vida, la realidad es que reducir el gasto hace vulnerable a la especie.
    Por tanto si para correr más es necesario gastar más en talonar, se hace. Pero repito, esto hay que mirarlo desde el punto de vista evolutivo y de fisiología de sistemas, no solo de fisiología del ejercicio, que dicho sea de paso, está enmarcada en la general y no al contrario.
    saludos

    Responder
    • Vicente Úbeda

      Muchas gracias Juan, es un punto de vista a tener en cuenta el energético, yo intuyo (digo intuyo porque no tengo suficiente información), que nuestro cerebro tiene las siguientes prioridades:

      Vida (supervivencia) > Daño (dolor) > Energía (eficiencia)

      En función de eso «elige» el movimiento. ¿Qué opinas? Seguro que conoces mejor que yo este tema.

      Responder
    • Antonio

      Juan R., es cierto que gastar menos energía nos puede hacer vulnerables, y que si hay que gastar más para salvar la vida o salir airoso se gasta y punto, pero en carreras de más de 100 o 200 metros, hay que dosificar. Si correr aterrizando con el talón tuviera algún sentido, sería porque se gasta menos, nunca porque se gasta más. De hecho, en las carreras más veloces el talón no toca el suelo en el 99% de los especialistas de cierto nivel, cosa que no sucede en medio fondo o fondo, donde ese porcentaje de casos donde el talón ni llega a rozar el suelo es mucho menor.

      Postulo que el talón pueda tocar el suelo, pero siempre a la vez que el antepie, de modo que se repartan las fuerzas entre calcáneo y cabezas del metatarso, con mayor porcentaje de fuerza recayendo sobre el apoyo anterior.

      El problema de aterrizar con el talón, por breve que sea la transición, es que se pasa de golpe de un estímulo que provoca flexión plantar (el impacto con el talón) a un estímulo que provoca flexión dorsal (el impacto del antepie). El problema de esto es que por lento que se corra, el apoyo no dura más que 2,5 décimas (en el caso de que se corra muy muy lento) y en ese tiempo no podernos permitirnos el lujo de demorar la activación de los flexores plantares.

      Caminando es diferente, porque propiamente no hay impulso en el caminar, sino más bien una transformación de energía potencial en energía cinética (teoría del péndulo invertido). Cuando caminamos, la mayor energía cinética (mayor velocidad en el ciclo de zancada) tiene lugar cuando nuestro centro de masas corporal está más bajo, mientras que corriendo la máxima energía cinética tiene lugar cuando estamos en el instante previo al despegue. Corriendo no hay un intercambio de energía cinética con energía potencial gravitatoria, sino de energía cinética con energía potencial elástica. Y esa energía potencial elástica no es bien generada cuando se talona. Correr y caminar no son dos medios de desplazamiento entre los que haya una transición. Caminar y correr sólo se parecen en que son medios de desplazamiento. Se parece correr a 3 m/s a correr a 10 m/s, que caminar a 2 m/s a correr a 3 m/s, aunque en esta segunda comparativa la diferencia de velocidad sea menor. Entre caminar y correr hay un salto cualitativo, no puramente cualitativo, y es por lo que defiendo que el talonamiento puro no pueda darse en una carrera óptima.

      Responder
      • Juan R

        Hola Antonio, muy interesante y detallada tu aportación. Sin embargo, sigo pensando que la cuestión quizás se nos escape de las manos cuando pensamos en una única perspectiva para estudiar el fenómeno. En este caso, la física, y como dije arriba hay que mirar la cuestión de una forma más «poliédrica» o multidisciplinar, como es la fisiología. Por definición, la fisiología engloba a la biomecánica, la física, la química, la termodinámica… para que emerja una cosa que se llama vida.
        Repito, tu exposición desde el punto de vista de la física teórica es estupenda. Aunque desde la práctica me pregunto cosas como ¿de verdad en la carrera no hay intercambio de energía cinética con energía potencial gravitatoria? ¿entonces cómo explicas la fase de vuelo? creo que con el paralelismo de la física clásica la fase de vuelo es más un problema de proyectil que hace parábola que un problema de disparo paralelo al suelo (en el que no habría intercambio de energía cinética con potencial gravitatoria).
        Por otro lado, si el juego de flexores extensores se mira de forma fraccionada puede que como bien dice no tenga forma de encajar, pero quizás durante la carrera se alteran algunos patrones. De la misma forma que se reducen/modulan los reflejos de todo tipo para facilitar el patrón impuesto por el cerebro. Es decir, los reflejos se ven reducidos y su función al servicio del patrón que se ejecuta y no al revés.
        Es un ejemplo más de que en fisiología 2+2 no son 4. Y repito, puede estar ahí el error de años de investigación en la dirección no correcta. Que puede suceder…
        Hay que pensar en otros ejemplos de fisiología para los que ha servido la física pero que luego no se cumple en todo el sistema. Así en el sistema circulatorio siempre se estudió que el flujo sanguíneo es laminar, y sucede que en realidad lo es en muy pocos trayectos arteriales. No digamos de lo poco o nada laminar que es en los lechos venosos. Pensad en el retorno desde las piernas. Sin embargo, los modelos que se utilizan siguen siendo laminares. Igualmente el flujo en cada órgano no es constante, dependiendo de esfuerzos y requerimientos puede haber mini-isquiemias, cosa no contemplada en la práctica real.
        Con estos ejemplos solo quiero apoyar mi postura de que no siempre la «teoría» en este caso física, mejor dicho la biomecáncia, puede explicar bien el fenómeno fisiológico. Ya que habría que echar mano de biomecánica, metabolismo, cinemática, química, etc. para determinar el fenómeno a estudiar.

        Respondiendo a Vicente, claro que la jerarquía va en el sentido que tú indicas, es decir lo menos importante es la energía que se gaste, si hace falta gastar más para evitar dolor, se hace, por tanto va a favor de mi idea. Si hace falta gastar más para sobrevivir también se hace.
        Así que claramente, somos seres que utilizamos energía y nos siempre de la forma más eficiente para sobrevivir. Y sobre eficiencia energética, la realidad es que la biología es bastante ineficiente, empezando por la cantidad de energía que se atrapa en las plantas proveniente del sol, la que un herbívoro aprovecha de las plantas, y así sucesivamente. La vida es ineficiente energéticamente, y a lo largo de la evolución el movimiento ha supuesto uno de los grandes retos para sobrevivir a costa de gran gasto energético.
        En fin, son mis reflexiones sobre el tema, que sin dudas no serán todas ciertas pero si espero que os hagan tener otra perspectiva menos «ortodoxa» y sin embargo más real de la fisiología y la biología.
        saludos.

        Responder
  7. Xose M

    Sin entrar a debatir, por ahora, no crees que lo que nos ponemos o no en los pies también es un «factor» en esa lista? Gracias

    Responder
    • Vicente Úbeda

      Hola Xose, lo he mencionado en el punto que hace referencia a «Entorno». Me refiero a la superficie que pisamos y al calzado que nos ponemos. Por supuesto que influye, y para mí influye mucho en personas talonadoras (fomenta todavía más ese gesto) y no tanto en personas que corren de antepié (suelen seguir corriendo de antepie con calzado muy amortiguado)

      Y por supuesto, te invito a entrar en el debate, cualquier aportación que puedas hacer es bien recibida 😉

      Gracias!

      Responder
      • Xose M

        gracias, el no entrar en debate es porque no estoy cualificado y no sé si este post está dirigido a atletas (cuasi)profesionales (que no deberían tomar decisiones por lo que se lee en internet) o bien a corredores recreativos con ínfulas de grandeza 😀
        Me ha resultado curioso leer la referencia a la forma de correr de los niños y cómo «luego» cambiamos.

        No creo que sea «natural» talonar. Los niños no lo hacen (y podría deberse a su falta de desarrollo físico), pero es que tampoco lo hacen los adultos… si llevan el calzado ligero, flexible y ancho.
        Toda mi vida corriendo había talonado (+10años) y cuando eres joven da igual como corras, tienes fuerza y capacidad de recuperación para cualquier cosa.
        Pero según pasan los años te das cuenta de que no todo vale.
        Yo talonaba pero no de forma natural, igual que ahora corro mucho más erguido, con mayor frecuencia y sin «adelantar la zancada» (overstride) pero tampoco de forma natural. Quiero decir, tuve que APRENDER a correr así (y todavía lo hago). Mi cuerpo me ha agradecido el cambio.

        No comparto las limitaciones de peso, altura, edad, experiencia, etc. Lo que hay que tener es paciencia, constancia y conocer las limitaciones propias. Si pesas cien kilos (por poner algo) y mides 1,80, primero anda, luego trota y luego, dentro de un año, corre. Pero no te pongas unas kayanonosequé y te dejes los pulmones por arrastrarte 5km un día que te sientes inspirado. Esas zapatillas enmascaran todo lo que deberías sentir al correr.

        Resumiendo: no creo que sea más natural correr de una forma u otra, si no que nos adaptamos a lo que hay. Y venimos mejor equipados de serie que para correr que las supuestas ventajas de la mayoría de zapatillas. Lo de «controlar la pronación», la diferente altura de talón a punta, y la falta de flexibilidad son inventos recientes (décadas) por lo que si algo pudiese considerarse natural yo creo que sería el NO talonar. El control de la pronación y la amortiguación vienen de serie en todo el mundo (que no esté enfermo o tenga alguna discapacidad).
        El aquiles y soleo sufren unas semanas (si eres bruto), pero por no haberlos utilizado, no porque no estén cualificados tras unos meses de fortalecimiento para soportar la carga. Pero hay mucho bruto y «ansias» que pretende cambiar de forma de correr en quince días.

        Espero se tome mi comentario como una reflexión personal desde la experiencia en ambos «bandos» y las conversaciones con otras gentes. Ah! y que nadie piense que así «no te lesionas» o que «te va a curar tus lesiones», otra gran mito que no sé de dónde sale pues nadie que corra descalzo/minimalista te dice tal cosa.

        Saludos y gracias de nuevo por tus artículos.

        Nota aclaratoria: soy un matao, uno del montón, pero disfruto corriendo 😀

        Responder
  8. Juan R

    La otra cuestión que se abre es: ¿porqué hay que dejar de talonar? ¿en qué situaciones talonar es eficiente para un atleta ya sea profesional o amateur y en qué situaciones es dañino?.
    Se está haciendo un absoluto del no talonar, de los 180 pasos, hablar de propiocepción (que según los ejemplos que se ponen, como mantenerse sobre una superficie inestable no es correcto el concepto) etc.
    Quizás talonar en el sitio correcto con la cadencia correcta y la transición talón-mediopie-punta correctas es mucho más eficiente para largas distancias. Quizás hay un patrón motor diferente para un 800 que para un 10000 (cualquier observador de atletismo puede ver eso en cualquier prueba de profesionales donde todos llevan las mismas zapas).

    El argumento que también se ha citado y en realidad me hace pensar es que los niños talonan poco. Es cierto. Sin embargo, es cierto que los niños no tienen desarrollado su sistema motor, por tanto no son un paradigma biomecánico ni motriz. El sistema motor madura hasta casi los 15-18 años. Un niño cuando no talona corriendo a los 4 años tampoco puede usar con destreza sus dedos para hacer determinadas tareas, ni siquiera botar bien una pelota, ¿es por tanto eso lo más eficiente?. Como se puede ver, no todas las comparaciones y/o ejemplos son adecuados.
    saludos

    PD: por cierto, muy bien utilizado en este caso el factor y el papel de nuestro sistema nervioso central en el movimiento, el programa y aprendizaje, y más que correcta la expresión «nuestro cerebro interpreta».

    Responder
    • Antonio

      Creo que talonar nunca es bueno. Una cosa es que se produzca un aterrizaje plano (donde las articulaciones metatarsofalángicas y el calcáneo toquen simultáneamente el suelo) y otra cosa es un talonamiento puro. El talonamiento puro es nefasto, no porque suponga un impacto brutal para el calcáneo, ni porque suponga una mayor carga para las rodillas (que también) sino porque difiere la activación de los flexores plantares que tienen que activarse a toda pastilla después de apoyado el talón, todo el pie hace contacto con el suelo. Con ello se produce un derroche de energía considerable, se requiere más tiempo de contacto con mayor gasto de energía, mal negocio se mire como se mire.
      En todo caso, lo consideraré como asunto a tratar en el blog para estudiarlo con más detenimiento.

      Responder
      • Vicente Úbeda

        Intento responderos a ambos, Juan R y Antonio. Estoy de acuerdo con Antonio en que talonar es nefasto en general. El problema que como entrenador yo me encuentro, es gente que ha estado más de 10 años sin hacer ejercicios, que ha tenido una educación física más bien pobre, y que, además de un evidente sobrepeso (en comparación con una persona físicamente activa y una alimentación correcta), sus capacidades físicas están muy atrofiadas. Por otra parte, existe otro factor, que son los objetivos. Atletas que salen a correr por ocio y salud por encima del rendimiento (aunque igualmente pretendan mejorarlo), que no les compensa el coste en tiempo y dinero que supone cambiar su técnica. Aunque biomecánicamente crea (vamos, estoy seguro) que correr con un completo apoyo de antepié es lo óptimo, a nivel práctico no trato de universalizarlo, trato de hacer una valoración global y, acertada o equivocadamente, tomo la decisión de incidir mucho en el trabajo de técnica o no.

        ¿Cómo lo veis?

        Responder
  9. Antonio

    Estoy de acuerdo con tu razonamiento. En cuanto a por qué talonamos, me gustaría hacer una observación que es habitual en los debates: los niños cuando corren talonan menos que los adultos. Y si lo hacen tiende a ser un gesto imitado.

    Una respuesta que se me ocurre es que aprendemos a talonar porque consideramos correr no como algo aislado de caminar, sino como un caminar más rápido. Los adultos caminan mucho más de lo que corren. Van por la calle caminando (lo que supone talonar) y cuando no pueden caminar corren, pero eso implica correr con un patrón muy similar al del caminar. No sé si era Gordon Pirie (un recordman de los 5000 metros en los años 50s) que decía «walking destroys running». No creo que con eso quisiera decir que los atletas no debían caminar, pero sí que las grandes caminatas (algo muy habitual en el entrenamiento en los años 20s , en atletas como Nurmi y sus coetaneos) no favorecían nada al corredor. En el talonar hay algo de aprendido, algo de pereza, es un correr-caminar indefinido.

    Ahora bien, a alguien que talona cuando corre, como bien dices, no se le puede decir que deje de hacerlo así por las buenas. Habrá que buscar medios de lograrlo. Más porcentaje de carreras a ritmo rápido, más series cortas, calentamiento con cierta intensidad con skipings de apoyo breve, ejercicios con vallita para no forzar un apoyo demasiado largo (es decir, para pisar más atrás). Y por supuesto, acondicionar los flexores plantares, glúteos e isquiotibiales con mayor énfasis, para que los cambios surtan efecto con más rapidez. Y también, como hemos dicho en más de una ocasión, ser pacientes, cosa que es muy importante pero también difícil de poner en práctica, tanto para entrenadores como para atletas.

    Responder

Trackbacks/Pingbacks

  1. Técnica de carrera y zapatillas para correr: introducción. - zancadaslibres - [...] aficionado, más aún cuando se mueve en ritmos de entre 4 y 7 minutos por km? Te sugiero leer…
  2. Vicente Úbeda | Algunas opiniones acerca del talonamiento al correr - [...] debate alrededor de un tema publicado. Más allá de tener alguno (o ningún comentario) el post ¿Por qué talonamos…

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *