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Cris y Mary en Flagstaff

Llevamos ya tres días en los Estados Unidos de América y las sensaciones no pueden ser mejores. El viaje fue largo, con dos transbordos hasta llegar al destino y nueve horas de diferencia con España. Al llegar al aeropuerto nos esperaba Mary que viajaba desde Barcelona y había llegado tres horas antes que nosotros. Pasados tres días parece que nos hemos adaptado al cambio horario y los efectos de la altitud (2100m) no lo estamos notando apenas.

Una de las primeras cosas que destacan aquí es la gran amabilidad en general de la gente. Como anécdota, una vez aterrizados en Phoenix Cris y yo nos disponíamos al encuentro de Mary, la cual se encontraba en una terminal diferente. Estábamos algo perdidos y debió notarse, ya que un policía que andaba por allí se acercó a preguntarnos si necesitábamos algo. Le explicamos con un inglés muy rudimentario que buscábamos a una compañera que estaba en otra terminal y que debíamos llamar al hotel para que nos vinieran a recoger. El tipo cogió su propio teléfono, llamó al hotel y mientras venían a recogernos avisó a un compañero en la otra terminal para que acompañara a Mary hasta dónde nos encontrábamos nosotros. Minutos más tarde vemos aparecer a Mary a bordo de un coche patrulla enorme con las luces puestas. Todo esto sin pedírselo.

Una vez en Flagstaff hemos hecho las primeras compras de provisiones y algún que otro capricho tecnológico. En cualquier establecimiento que entras, por enorme que sea, siempre te reciben con una sonrisa y un saludo tanto al entrar como al salir. Es otra actitud, otro carácter.

En cuanto a los entrenamientos, un par de rodajitos cortos los primeros días y hoy hemos hecho la primera sesión de técnica. Quizá el miércoles Cristina haga el primer entrenamiento fuerte ya que los 5 ó 6 meses durmiendo en la tienda hipóxica le ha permitido adaptarse rápido. Aunque la muela del juicio ha vuelto a darle problemas esperamos que no sea nada. Mary quizá espere todavía un par de días más a hacer una sesión de alta intensidad.

Hoy mismo llegan los atletas del equipo canadiense, los cuales vienen cada año de concentración a Flagstaff, y empezaremos a integrarnos en su rutina de trabajo, esperamos que sea productivo y poder aprender muchas cosas de ellos. Poco a poco iré contando cómo va la preparación de la temporada de verano y las anécdotas que vayamos viviendo por aquí.

Es un buen momento para retomarlo
Vuelta al trabajo